Diálogo a través del arte, de la creatividad, del encuentro, del consenso y del disenso pacífico
jueves, 7 de junio de 2018
domingo, 13 de mayo de 2018
domingo, 14 de enero de 2018
sábado, 13 de enero de 2018
Oración de sellamiento con la Sangre de Cristo
+Por la señal de la
Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro,
en el nombre del
Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Invoco la poderosa
protección
de la Preciosísima
Sangre redentora de Cristo,
Rey del universo y
Rey de reyes.
En el nombre de Dios
Padre,
en nombre de Dios
Hijo
y en el nombre de
Dios Espíritu Santo:
con el Poder de la
Sangre de Jesucristo el Señor,
sello y protejo,
protejo y sello,
mi consciente,
inconsciente, subconsciente,
mi razón, mi corazón,
mis sentimientos,
mis sentidos, mi ser
físico, mi ser mental,
mi ser material y mi
ser espiritual.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Todo lo que soy, todo
lo que tengo,
todo lo que puedo,
todo lo que sé y todo
lo que amo,
queda sellado y
protegido
con el poder de la
Sangre de Jesucristo el Señor.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Sello mi pasado, mi
presente y mi futuro,
sello mis planes,
metas, sueños, ilusiones,
todo lo que emprenda,
todo lo que inicie,
todo lo que piense y
haga,
queda bien sellado y
protegido
con el poder de la
Sangre de Jesucristo el Señor.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Sello mi persona, mi
familia, mis posesiones,
mi casa, mi trabajo,
mi negocio,
mi árbol genealógico,
lo de antes y lo de
después,
todo queda sellado y
protegido,
con el Poder de la
Sangre de Jesucristo el Señor.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Me escondo en la
llaga del
Costado herido de Jesús,
me escondo en el
Corazón Inmaculado
de la Santísima
Virgen María,
para que nada ni
nadie me pueda afectar
con sus maldades, sus
malas palabras y obras,
con sus malos deseos
ni con sus engaños,
para que nadie me
pueda dañar
en mi vida afectiva,
en mi economía, en mi salud,
con sus males
enviados, con sus envidias,
con sus malos ojos,
habladurías y calumnias,
ni con magias,
hechizos, conjuros o maleficios.
Dios mío ven en mi
auxilio,
Señor, date prisa en
socorrerme.
Todo mi ser queda
sellado,
todo a mi alrededor
queda sellado,
y yo ....... quedo
para siempre protegido
con la Preciosísima
Sangre de nuestro Redentor.
Amén, amén, amén.
Rezar el Credo,
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Mientras se hace la
oración y los rezos
es conveniente tener
una vela blanca encendida,
después se deja hasta
que se consuma.
sábado, 6 de enero de 2018
La Epifanía del Señor
Son tres los gestos de los
Magos que guían nuestro viaje al encuentro del Señor, que hoy se nos manifiesta
como luz y salvación para todos los pueblos.
Los Reyes Magos ven la estrella, caminan y ofrecen regalos.
Los Reyes Magos ven la estrella, caminan y ofrecen regalos.
| Los Reyes Magos representan a los distintos Pueblos: Melchor a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos |
Ver la estrella. Es el
punto de partida. Pero podríamos preguntarnos, ¿por qué sólo vieron la estrella
los Magos? Tal vez porque eran pocas las personas que alzaron la vista al
cielo. Con frecuencia en la vida nos contentamos con mirar al suelo: nos basta
la salud, algo de dinero y un poco de diversión.
Y me pregunto: ¿Sabemos
todavía levantar la vista al cielo? ¿Sabemos soñar, desear a Dios, esperar su
novedad, o nos dejamos llevar por la vida como una rama seca al viento?
Los
Reyes Magos no se conformaron con ir tirando, con vivir al día. Entendieron
que, para vivir realmente, se necesita una meta alta y por eso hay que mirar
hacia arriba.
Y podríamos preguntarnos todavía, ¿por qué, de entre los que miraban al cielo,
muchos no siguieron esa estrella, «su estrella» (Mt 2, 2)? Quizás porque no era
una estrella llamativa, que brillaba más que otras.
El Evangelio dice que era
una estrella que los Magos vieron «salir» (vv. 2.9). La estrella de Jesús no
ciega, no aturde, sino que invita suavemente. Podemos preguntarnos qué estrella
seguimos en la vida.
Hay estrellas
deslumbrantes, que despiertan emociones fuertes, pero que no orientan en el
camino.
Esto es lo que sucede con el éxito, el dinero, la carrera, los honores,
los placeres buscados como finalidad en la vida. Son meteoritos: brillan un
momento, pero pronto se estrellan y su brillo se desvanece. Son estrellas
fugaces que, en vez de orientar, despistan.
En cambio, la estrella del
Señor no siempre es deslumbrante, pero está siempre presente: te lleva de la
mano en la vida, te acompaña. No promete recompensas materiales, pero garantiza
la paz y da, como a los Magos, una «inmensa alegría» (Mt 2,10). Nos pide, sin
embargo, que caminemos.
![]() |
| La epifanía es la revelación del Señor a todas las naciones, El Niño Dios es la LUZ, Jesús es la LUZ DEL MUNDO, Jesucristo es la LUZ que disipa las tinieblas, es la LUZ que nos ilumina y nos guía a recibir el don de la VERDAD |
Caminar, la segunda acción
de los Magos, es esencial para encontrar a Jesús. Su estrella, de hecho,
requiere la decisión del camino, el esfuerzo diario de la marcha; pide que nos
liberemos del peso inútil y de la fastuosidad gravosa, que son un estorbo, y que
aceptemos los imprevistos que no aparecen en el mapa de una vida tranquila.
Jesús se deja encontrar por quien lo busca, pero para buscarlo hay que moverse,
salir.
No esperar; arriesgar. No
quedarse quieto; avanzar. Jesús es exigente: a quien lo busca, le propone que
deje el sillón de las comodidades mundanas y el calor agradable de sus estufas.
Seguir a Jesús no es como un protocolo de cortesía que hay que respetar, sino
un éxodo que hay que vivir.
Dios, que liberó a su
pueblo a través de la travesía del éxodo y llamó a nuevos pueblos para que
siguieran su estrella, da la libertad y distribuye la alegría siempre y sólo en
el camino.
En otras palabras, para encontrar a Jesús debemos dejar el miedo a
involucrarnos, la satisfacción de sentirse ya al final, la pereza de no pedir
ya nada a la vida.
Tenemos que arriesgarnos,
para encontrarnos sencillamente con un Niño. Pero vale inmensamente la pena,
porque encontrando a ese Niño, descubriendo su ternura y su amor, nos
encontramos a nosotros mismos.
Ponerse en camino no es
fácil. El Evangelio nos lo enseña a través de diversos personajes. Está
Herodes, turbado por el temor de que el nacimiento de un rey amenace su poder.
Por eso organiza reuniones y envía a otros a que se informen; pero él no se
mueve, está encerrado en su palacio. Incluso «toda Jerusalén» (v.3) tiene
miedo: miedo a la novedad de Dios. Prefiere que todo permanezca como antes y
nadie tiene el valor de ir.
La tentación de los sacerdotes y de los escribas es más sutil. Ellos conocen el
lugar exacto y se lo indican a Herodes, citando también la antigua profecía. Lo
saben, pero no dan un paso hacia Belén. Puede ser la tentación de los que creen
desde hace mucho tiempo: se discute de la fe, como de algo que ya se sabe, pero
no se arriesga personalmente por el Señor. Se habla, pero no se reza; hay
queja, pero no se hace el bien.
Los Magos, sin embargo,
hablan poco y caminan mucho.
Aunque desconocen las verdades de la fe, están
ansiosos y en camino, como lo demuestran los verbos del Evangelio: «Venimos a
adorarlo» (v. 2), «se pusieron en camino; entrando, cayeron de rodillas;
volvieron» (cf. vv. 9.11.12): siempre en movimiento.
![]() |
El oro es un regalo para un Rey
El incienso es el aroma que se ofrece a la divinidad La Mirra resalta la condición humana de Jesús
La Salvación es el Reinado de Dios en el Hombre
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Ofrecer. Cuando los Magos
llegan al lugar donde está Jesús, después del largo viaje, hacen como él: dan.
Jesús está allí para ofrecer la vida, ellos ofrecen sus valiosos bienes: oro,
incienso y mirra. El Evangelio se realiza cuando el camino de la vida llega al
don. Dar gratuitamente, por el Señor, sin esperar nada a cambio: esta es la
señal segura de que se ha encontrado a Jesús, que dice: «Gratis habéis
recibido, dad gratis» (Mt 10,8).
Hacer el bien sin
cálculos, incluso cuando nadie nos lo pide, incluso cuando no ganamos nada con
ello, incluso cuando no nos gusta. Dios quiere esto. Él, que se ha hecho
pequeño por nosotros, nos pide que ofrezcamos algo para sus hermanos más
pequeños. ¿Quiénes son?
Son precisamente aquellos que no tienen nada para dar a
cambio, como el necesitado, el que pasa hambre, el forastero, el que está en la
cárcel, el pobre (cf. Mt 25,31-46).
Ofrecer un don grato a Jesús es cuidar a un
enfermo, dedicarle tiempo a una persona difícil, ayudar a alguien que no nos
resulta interesante, ofrecer el perdón a quien nos ha ofendido. Son dones
gratuitos, no pueden faltar en la vida cristiana. De lo contrario, nos recuerda
Jesús, si amamos a los que nos aman, hacemos como los paganos (cf. Mt 5,46-47).
Miremos nuestras manos, a menudo vacías de amor, y tratemos de pensar hoy en un
don gratuito, sin nada a cambio, que podamos ofrecer. Será agradable al Señor.
Y pidámosle a él: «Señor, haz que descubra de nuevo la alegría de dar».
Texto completo homilía Papa Francisco

lunes, 1 de enero de 2018
lunes, 25 de diciembre de 2017
Feliz nacimiento de Jesús en nuestro corazón....
Fuente: Novena Bíblica a Nuestra Señora de la Dulce Espera. Guillermo Cardona Rodríguez. San Pablo.
viernes, 8 de diciembre de 2017
Inmaculada Concepción
26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por
Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un
hombre llamado José, de la casa de David. El nombre de la virgen era María. 28 Cuando
entró a donde ella estaba, dijo:
-¡Te saludo, muy favorecida! El Señor está contigo.
29 Pero
ella se turbó por sus palabras y se preguntaba qué clase de salutación sería
ésta. 30 Entonces
el ángel le dijo:
-¡No temas, María! Porque has hallado gracia ante Dios. 31 He aquí
concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. 32 Este será
grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de
su padre David. 33 Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su
reino no habrá fin.
34 Entonces
María dijo al ángel:
-¿Cómo será esto? Porque yo no conozco varón.
35 -El
Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. 36 He aquí,
también tu parienta Elisabet ha concebido un hijo en su vejez. Este es el sexto
mes para ella que era llamada estéril. 37 Porque ninguna cosa será imposible
para Dios.
-He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.
Y el ángel se fue de ella.
Lucas 1:26-38
domingo, 19 de noviembre de 2017
La mujer fuerte, los hijos de la luz y la Parábola de los talentos
Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31
Una mujer
fuerte, ¿quién la hallará?
Supera en valor
a las perlas.
Su marido se fía
de ella, y no le faltan riquezas.
Le trae ganancias, no pérdidas todos los
días de su vida.
Busca la lana y el lino y los trabaja con
la destreza de sus manos.
Aplica sus manos al huso, con sus dedos
sostiene la rueca.
Abre sus manos al necesitado y tiende sus
brazos al pobre.
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura;
la que teme al Señor merece alabanza.
Cantadle por el éxito de su trabajo, que
sus obras la alaben en público.
La mujer fuerte es una mujer de luz,
fiel, próspera, trabajadora, generosa
y
solidaria.
La mujer sabia edifica su casa,
la necia con sus manos la destruye.
Proverbios 14, 1
La sabiduría de la mujer edifica su casa,
la necedad la destruye con sus manos
Proverbios 14, 1
La mujer sabia edifica su casa,
la necia con sus manos la destruye.
Proverbios 14, 1
La sabiduría de la mujer edifica su casa,
la necedad la destruye con sus manos
Proverbios 14, 1
Salmo: Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R. Dichosos los que temen al Señor.
Dichoso el que
teme al Señor y sigue sus caminos.
Comerás del
fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. R.
tus hijos, como
renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. R.
Esta es la
bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te
bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu
vida. R.
2ª LECTURA
1ª Tesalonicenses 5, 1-6
En lo referente
al tiempo y a las circunstancias, hermanos, no necesitáis que os escriba, pues
vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la
noche.
Cuando estén
diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina,
como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.
Pero vosotros,
hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como un ladrón;
porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de
las tinieblas. Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino
estemos en vela y vivamos sobriamente.
EVANGELIO
Mateo 25, 14-30
En aquel tiempo,
dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Un hombre, al
irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le
dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad;
luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con
ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido
fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos
talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he
ganado otros dos”.
Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y
fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el
gozo de tu señor”.
Se acercó también el que había recibido un
talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y
recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra.
Aquí tienes lo tuyo”.
El señor le respondió:“Eres un
empleado negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y
recojo donde no esparzo?
Pues debías
haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo
mío con los intereses.
Quitadle el
talento y dádselo al que tiene diez.
Porque al que
tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que
tiene.
Y a ese siervo
inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de
dientes”».
1. Hay dones terrenales y dones espirituales. Todos y todas tenemos dones personales y distintos. Todos tenemos limitaciones y capacidades.
2. Los dones son nuestras capacidades y habilidades para colocarlos al servicio del prójimo y como todas nuestras capacidades son distintas se complementan.
3. No somos dueños de nada, somos administradores y debemos servir y administrar con fidelidad, cuidado y creatividad.
4. Los carismas y cualidades que se ponen al servicio de los demás, esas cualidades crecen y se multiplican. Los dones cuando se usan se traducen en el Mandamiento del amor, en las obras de misericordia espirituales y corporales. El amor cuando se da, crece, no se gasta, los bienes espirituales no se gastan, crecen a diferencia de los bienes materiales que cuando se usan se gastan.
5. Cuando los talentos se guardan, los talentos se pierden, los dones espirituales se atrofian sino se colocan al servicio de los demás.
6. Los dones que no se usan y no se ponen al servicio de los demás constituyen un pecado de omisión, hay dones que no se usan por egoísmo, por pereza, negligencia y miedo.
El talento enterrado por miedo demuestra falta de confianza en Dios.
El miedo paraliza, Jesús siempre nos dice NO TENGAS MIEDO, NO TENGAS MIEDO.
El talento enterrado por miedo demuestra falta de confianza en Dios.
El miedo paraliza, Jesús siempre nos dice NO TENGAS MIEDO, NO TENGAS MIEDO.
7. Hay alegría profunda en la vida cuando uno es fiel.
El que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho.
La fidelidad es una disciplina, es orar y laborar, hacer las cosas lo mejor posible y con mucho amor.
La fidelidad es una disciplina, es orar y laborar, hacer las cosas lo mejor posible y con mucho amor.
La infidelidad (en el amor, en la convivencia, con la familia, en el trabajo, a la ley de Dios, a los principios recibidos en la familia, a los reinos de justicia, bondad, verdad, amor y misericordia que están dentro de nosotros) es una tormenta.
La infidelidad trae amargura y dolor y convierte la vida de las personas en un Infierno y un Caos.
La infidelidad trae amargura y dolor y convierte la vida de las personas en un Infierno y un Caos.
La persona bribona y tramposa: manipula, engaña y confunde, es un ser que es un fraude, una persona llena de infelicidad e intranquilidad, vive un mundo de mentiras y oscuridad.
Gracias Señor por los talentos, dones, cualidades y carismas que me haz dado, ayúdame a usarlos con responsabilidad.
Gracias Señor por los talentos, dones, cualidades y carismas que me haz dado, ayúdame a usarlos con responsabilidad.
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