OASIS
La
vida se la debes a Dios y a la maravillosa ductilidad del carbono para
asociarse con otras moléculas.
Todo
el proceso evolutivo avanza gracias a la flexibilidad
y se frena si aparece el
duende de la rigidez.
Especie
que no se adapta es especie que desaparece
y ahí hay una gran lección para el
ser humano.
Analiza
tus relaciones y verás que muchos conflictos
nacen del Ego que es terco y no
acepta ceder.
Ganas
mucho cuando decides ser elástico y tolerante,
cuando aceptas que sólo tienes
“tu” razón, no “la” razón.
Elige
ser tan adaptable o elástico como el carbono
que está en tu ser y en toda la
naturaleza.
En
la cultura japonesa se admira al bambú por su flexibilidad
y tratan de imitarlo
en sus relaciones.
Ante
un huracán o un tifón el árbol rígido muere pero el bambú puede salvarse porque
se dobla ante la fuerza del viento.
Gonzalo
Gallo